Es meta de Josafat que otros caminen
 
Perder un miembro no debe significarrendirse. Eso es lo que la experiencia le ha enseñado a Josafat González Armendáriz y ahora quiere compartirlo. El j oven de 24 años, quien perdió ambas piernas justo arriba de las rodillas en un accidente en Italia en el 2005, quiere ayudar a quienes como él han perdido alguna extremidad por enfermedad o accidente. “Mucha gente se me acerca pidiéndome ayuda, y yo sé que los voy a poder canalizar con la gente adecuada porque muchos no tienen el acceso que yo tengo a la tecnología, también por falta de conocimiento”, dice el vecino de la Colonia Paseo Residencial. “Espero ayudar a mucha gente, no sólo en lo económico, sino también con apoyo moral, darles información y compartir mi experiencia, porque cuando te pasa esto (perder alguna extremidad) no sabes ni a quién acudir”. Josafat descubrió que no sólo podía contarle al mundo su experiencia, sino que también podía usarla para ayudar a otros a seguir andando.

En esto fue determinante Gissele Álvarez Longoria, joven de 23 años que perdió una pierna por cáncer. “Le dije que no se preocupara, que estas cosas pasan, y cuando empezó a superarlo, ella también me empezó a acompañar a hablar con otras personas, como Evelyn, una niña de Monclova. Es una cadena, queremos hacer esto más grande y alcanzar a más gente”, asegura. Gissele siente que recibir ayuda de quienes ya tuvieron una pérdida es de vital importancia para los que están atravesando una situación así. “A mí la verdad se me hacía muy difícil aceptarlo, al principio no quería ni salir y Josafat me ayudó mucho para hacerme a la idea, conseguir ayuda y salir adelante. Creemos que necesitamos hacer de esto algo más fuerte y sabemos que mucha gente lo necesita”, señala la vecina de la Colonia Altavista.